El Camino

Hacía mucho que no traía un relato del grupo de Adictos a la Escritura. Pero este mes ya toca. Os dejo con un ejercicio titulado Regálame una foto.

El Camino

Imagen de Frambuesa
A veces, Liana disfrutaba pasando el tiempo junto a la acequia, paseando por el angosto camino que discurría junto a ella. Otras veces, se limitaba a descansar con la espalda apoyada en los troncos de los chopos. La primavera hacía tiempo que había pasado y ya no había flores que alegraran con sus colores el pasaje olvidado. El verano tocaba a su fin y los verdes frondosos se tornaban en los dorados y ocres tonos otoñales. Ese día, tocaba caminar.

El consejo se reunía entorno a la hoguera sagrada de la aldea y el destino de los hombres dependía de sus decisiones. Los poblados vecinos ya se habían alzado en guerra, pero Caster Creek seguía eludiendo el camino de las armas. No se había requerido la presencia de las mujeres en el concilio; no era su futuro el que se debatía.

Pero lo era.

El futuro de Serah dependía del futuro de Guy. El mañana de Nayara sería radiante o nublado, en función del despertar de Markhon. Su vida misma dependía de cuán fuerte latiera el corazón de Thorn. Pero eso a los hombres no les importaba, sólo querían jugar a sus guerras con las espadas, sabiendo que las mujeres aguardarían su regreso en casa, pacientes, sumisas a los deseos de los dioses y los hombres.

Liana se dejó caer junto al tronco más viejo de cuantos flanqueaban el arroyo. La corteza la envolvía como una cálida manta protectora. El viento barrió las hojas caídas, empujándolas sobre sus cansados pies. Los chasquidos se superponían al discurrir eterno del agua y durante largo rato se dejó mecer por el murmullo de la naturaleza a su alrededor.

El sonido de unos pasos violando la santidad de la orilla la sacó de sus desvelos. Su hombre se acercaba por el camino, su sombra ondulándose en la superficie cristalina. La curva de sus hombros y su rostro serio eran portadores de noticias sombrías y tuvo que cerrar un instante los ojos para poder calmar el pulso desenfrenado. Cuando volvió a abrirlos, en sus pupilas brillaba la seguridad que Thorn buscaría en ese momento.

La decisión había sido tomada. La guerra habría llegado a Caster Creek.

Thorn se dejó caer a su lado y se inclinó para apoyar la cabeza en su pecho. No eran necesarias las palabras. No en ese rincón mágico en el que la vida hablaba a través de trinos, chapoteos y susurros otoñales. Sus delgados brazos apenas abarcaban los anchos hombros, pero aún así lo apretó hasta que no hubo distancia entre ellos. Las manos del hombre se perdieron bajo el vestido y se despidieron bajo el manto azulado del cielo, del sol que se ocultaba en el horizonte.

Al día siguiente, los hombres marchaban por el camino, desapareciendo en la curva del meandro y, con ellos, los últimos besos de su amante. Una ráfaga de viento le arrebató el tul con el que se cubría los brazos y lo arrastró, mezclándolo con la tierra y las hojas sobre las que se habían unido durante toda la noche. La tela giraba enloquecida, en la dirección en la que ella querría correr, para finalmente enroscarse en los tobillos deseados.

Thorn se agachó a recogerla casi con reverencia y, sin limpiarla de los regalos del camino, se la llevó al rostro para aspirar su aroma. Lo vio cerrar los ojos y curvar los labios en una sonrisa de añoranza. Luego se volvió sin soltar la prenda y caminó junto al grupo que no retornaría de nuevo a los brazos de sus amadas.

Todos los días, Liana volvía al camino al atardecer, a esperar el regreso de su hombre y rogar a los dioses por su alma. Las estaciones transcurrían en el camino junto a la acequia. El otoño desembocó en el peor invierno que se conocía, pero aún así, la mujer implorante no se perdía una cita con el ocaso. A veces caminando junto a la orilla, otras cobijada en el hueco del chopo más anciano. En ese hueco la encontró la primavera, pálida y fría por una espera que ya no acabaría.

La naturaleza honró entonces la constancia y el amor que cada día la llevaban a ese lugar. Las raíces del chopo se elevaron sobre su cuerpo, enroscándose en sus miembros marchitos, dando vida a un nuevo retoño. Frente al cuerpo sin vida de Liana se irguió un nuevo árbol, en cuya corteza rugosa se adivinaba un rostro femenino con los ojos siempre alerta.

Desde entonces, el árbol fue reverenciado como fruto de un sacrificio por amor.

Pero esa honra no devolverá la vida a los amantes.
Ni traerá de vuelta a los guerreros a los brazos de sus mujeres.
Ni la felicidad a sus corazones.

18 comentarios:

Maga de Lioncourt dijo...

Te pasaste, Kyra, me encantó.

Es muy triste y la verdad es que crucé los dedos hasta el final, esperando que Thorn volviera, en la misma espera que la protagonista.

Muy buena adaptación. Besos!

Citu dijo...

Muy profundo nena

Amaya F. dijo...

¡Qué triste! Tiene un aire a leyenda romántica de las de Becquer. Muy bonito.

Kyra Dark dijo...

Me alegro de que os guste! Voy a leer los demás relatos que todavía no me he puesto.
Un besote, guapas.

KaRoL ScAnDiu dijo...

AIns mi Kyra... te quedó muy dulce:D

Ha sido y me dejaste suspirando:D

kissess

Lhyn dijo...

Sencillamente magnífico.

Me dejas sin palabras -y sabes lo difícil que es eso.

Te superas con cada nueva letra, con cada nueva frase, con cada párrafo nuevo...

Kyra Dark dijo...

Gracias Karol! Me alegro de que te gustara y de que te hiciera suspirar :)
Aisss, Lhyn, cuanto me quieres XDD y qué bien me hace que me digas esas cosas XDD.
Te quiero, reina.
Muchas gracias a las dos
Besitos

Dre!k de'Lenfent dijo...

Wow Kyra!! me encanto, triste y a la vez poético final, me puso la piel de gallina puedo jurarlo, el final fue hermoso!

Déborah F. Muñoz dijo...

genial, Kyra, realmente conmovedor!

Brokenwings dijo...

Que genialísima! en serio, te ha quedado estupendo!!!!

El Guardián de la Mazmorra dijo...

No podía ser de otra manera que precioso y emotivo. Apetece dejar que el relato te lleve consigo poco a poco a través de la historia. El final se torna triste, pero prefiero interpretarlo como una llamada de atención.

Déborah F. Muñoz dijo...

no se publicó mi comentario, pero me encantó!

hada fitipaldi dijo...

Guauuu, es genial. Impresionante. Me encanta, tenía las esperanzas de que Thorn volviera, pero el final que le has dado es muy muy bueno. Besos!!

Karlaa dijo...

Me dejó conmovida, no se si es la palabra exacta.
Te sigo, espero que te guste mi blog www.perdidaenunmundodesconocido.blogspot.com
Besos

Kike dijo...

Vaya... es genial!

Me ha gustado un montón. No sólo por el final sino por toda la historia que has inventado que se desarrolla detrás. Muy chula, de verdad.

Un saludo!!

Kyra Dark dijo...

Muchas gracias a todos!!! Yo voy a terminar de leer los relatos, que una no puede perderse unos días y no conectarse!! Escribís mogollón y genial!!
Un besote a todos y muchas gracias!

Tifa dijo...

Qué triste... pero me ha encantado. Sobre todo, tu estilo. En serio, tal vez sea raro que me fije en esto (la verdad es que tengo una cierta obsesión xD), pero me gusta mucho la puntuación de tu texto.

Un besito :3 .

Kyra Dark dijo...

Muchas gracias, Tifa. A mí no me resulta raro, soy bastante obsesiva yo también con la puntuación. Cambio puntos y comas cien veces hasta que me quedo conforme. Así que me hace mucha ilu que te fijes en eso.
Un besote, guapa, y gracias

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