La Gaceta Nº3 - 28/09/2011



GUERRA DE GÉNEROS
Artículo de Opinión

Bienvenidos a un nuevo artículo de opinión. Esta semana quiero tratar un tema que me llama mucho la atención desde hace tiempo; espero que también sea vuestro caso: La Guerra de Géneros. Y con esto me refiero a esa tendencia generalizada de destripar ciertos géneros literarios y ensalzar otros, sin tener en cuenta la calidad de las obras, tan sólo la temática. ¡Muy mal! Muy pero que muy mal, porque mucha gente critica sin tener un verdadero conocimiento de los ámbitos sobre los que habla —he conocido casos de gente totalmente en contra de ciertos géneros que no había leído ni siquiera un libro sobre ello. ¿Por qué sucede esto? ¿Cuáles son los factores que nos influyen a la hora de meter baza, sin tener siquiera argumentos (ya no digo sólidos)? De eso trata este artículo que más que de opinión puede ser considerado de Debate, ya que supongo que todos tendréis algo que decir.
Por cierto, antes de nada, aclarar que me considero perfectamente capaz de abordar este tema, ya que soy una lectora empedernida desde muy jovencita y en mis manos han caído libros de todo tipo desde entonces.
Voy a empezar por los géneros, los cuales voy a englobar en categorías más amplias para que no nos tiremos aquí hasta mañana:
Novela Negra (que voy a juntar con la policiaca ya que tienen aspectos comunes): Su contenido gira entorno al mundo profesional del crímen o a la resolución de un caso. Es de la que menos voy a hablar porque la verdad es que no soy muy aficionada a este tipo de lecturas. Pero, nótese, que no voy a hablar mal de ella. Al contrario. He de reconocer que he leído grandes libros de este género: Cualquiera de los de Gaston Leroux y ya tirando a la época contemporánea, la saga Milenium de Stieg Larson (aunque el principio del tercer libro me costó Dios y ayuda). Durante mucho tiempo ha sido un estilo poco difundido, pero eso no le ha quitado galones para nada. Pocas veces he oído criticar a la novela negra o policíaca y poco a poco se va haciendo un hueco cada vez más grande en las estanterías. Son libros con una trama muy bien hilada (los que están bien, por supuesto), que nos enganchan hasta la última página.
De terror (género en el que incluiré la novela gótica): Es curioso, pero este género tiene una gran aceptación. He de decir que yo me decanto más por la parte gótica y tengo que ensalzar escritores como Anne Rice y a la mayor parte de los escritores de los siglos XIX y principios del XX, más que los contemporáneos (por lo menos para mi gusto). Tampoco he oído hablar mal de este género a nadie, sin embargo, y para ir empezando el debate, sí hay mucha gente que lo considera un poco inferior a la novela negra. ¿Quizá porque el elemento de ficción está mucho más desarrollado? Lo cierto es que si un género destaca por las tramas, éste en concreto debería destacar por sus maravillosas descripciones y la increíble capacidad que tiene de dejar a los lectores sin aliento. Si comparásemos a nuestro autor favorito de novela negra y al favorito de novela de terror, ¿podríamos decir con cuál nos quedaríamos? Yo, personalmente, no.
Fantasía Épica y Ciencia Ficción: Estos géneros he decidido ponerlos juntos porque creo que ambos tienen las mismas virtudes y los mismos problemas. La novela que es buena, es increíblemente buena; pero la que es mala, es realmente pésima. Y creo que me daréis la razón. ¡Y cuánto tiempo ha estado desprestigiado este género! Leer este tipo de libros era de adolescentes o de gente sin un mínimo interés cultural (y si no, preguntad a vuestros padres a ver qué opinan sobre este tipo de novelas). Probablemente porque no han leído a Andrej Sapkwoski, George RR Martin, a Isaac Asimov a Borges. Pero sí habrán intentado leer a Tolkien y no habrán conseguido darse cuenta de que dentro de su narrativa farragosa (que lo es) hay un maravilloso escritor y un gran visionario. Me complace muchísimo leer en vuestros blogs y otros lugares de la red que esto está cambiando (sobre todo para la fantasía épica). Por fin las grandes novelas están encontrando la acogida que se merecen. Aunque esto también trae sus consecuencias negativas: las modas suponen una proliferación de libros de baja calidad. Y a quién le pique, que se rasque, pero es la verdad.
Histórica: Son novelas con personajes e historias generalmente inventados, pero con un gran contenido histórico documental. Muy de moda. Muy valorada. Casi todos los escritores están muy bien considerados. Y es cierto que muchas novelas de este género están muy bien escritas y tienen tramas muy interesantes, pero hay de todo, como en todas partes. Un ejemplo muy famoso de este tipo de literatura es Los Pilares de la Tierra, de Ken Follet. Es una novela maravillosa, de verdad. ¿Pero por qué la gente comenta siempre lo bien documentada que está cuando el verdadero valor de esta novela, a mi modo de ver, son los personajes y las historias (ficticias) que los envuelven? Sí, es cierto que habla mucho de historia y de cómo se construyen las catedrales. Pero como Historia del Arte, tengo que decir, que tampoco es que se haya matado. A mí, por lo menos, no me descubrió nada nuevo. Y, repito, es una novela que me gustó muchísimo. Pero la verdad es esa. He leído libros históricos que me han resultado mucho más instructivos. Aquí tengo que recomendar encarecidamente a Almudena Grandes. El Corazón Helado e Inés y la Alegría, me han tocado profundamente.
Romántica (englobo aquí la novela sentimental y erótica, y todos los subgéneros de la romántica): Y aquí llega la hecatombe. No conozco un género más apaleado que este. Injustamente, debo añadir. Siempre llamado “libros de mujeres” en el sentido más peyorativo de la expresión. Y lo que es más triste, dicho por mujeres. He leído muchísimas novelas románticas que no me han gustado nada, no lo niego. Pero también he leído muchas históricas, fantásticas (bastantes, por cierto), negras y de terror que me han gustado todavía menos. También tengo que decir que he leído novelas románticas que me han encantado, mucho más que cualquier fantástica, histórica, negra o de terror. Un ejemplo. Bueno dos: Forastera y Atrapada en el Tiempo, de Diana Gabaldón. Grandes libros. Muy muy grandes. Luego, al más puro estilo romántico (hay quien por curarse en salud dice que los libros de Diana Gabaldón son históricos y no románticos), hablaré también de Jo Goodman y sus novelas sobre El Club de la Brújula. Creo que los libros de esta mujer son un claro ejemplo de tramas super curradas, diálogos verdaderamente magníficos y una ambientación muy muy cuidada. ¿Sabéis qué es lo que creo que pasa con la literatura romántica en este país? Que molesta el tema del sexo. No estamos acostumbrados a tratar ese tema tan abiertamente como nos gustaría y en el fondo nos da vergüenza leer sobre él. Que se lo digan a la literatura erótica. ¿Queréis leer un buen libro histórico? Leed Llanto de Pasión de Robin Schone. Trata del divorcio en la Inglaterra Victoriana, si no me equivoco, del primer divorcio que solicitó una mujer y ganó. También de la pornografía de la época. Os sorprenderá. Eso sí, estad preparados para las increíbles escenas de sexo. Y luego, después de leer cualquiera de ellos, no creo que los grandes detractores de la novela romántica vuelvan a decir que es mala. Después, cuando os enganche, me pedís que os recomiende unos cuantos más, que todavía me guardo ases en la manga.

            Hay muchísimos más géneros sobre los que podría hablar, pero esta entrada ya es muy larga y creo que con lo dicho anteriormente se capta un poco el verdadero significado de este artículo. Seamos respetuosos. Lo maravilloso de los libros es que nos abren la mente. Incluso del que menos nos gusta, podemos aprender algo (aunque sólo sea cómo se puntúa un texto o dónde se ponen las tildes). Cualquier libro que tengáis en la mano es el fruto del esfuerzo y la dedicación no sólo del escritor, sino de todas las personas por las que ha pasado. El trabajo hay que respetarlo. Y no digáis nunca: “Es malo” o “Es un asco”. Que para gustos, los colores. Y ninguno tenemos la verdad absoluta. Que a ti no te guste, no significa que sea malo. Puede significar que no es tu estilo o que no estás en la mejor época para leerlo. Pero no implica que no haya calidad en él.

Seamos tolerantes,
que tampoco cuesta tanto

2 comentarios:

Déborah F. Muñoz dijo...

es como yo decía en mi opinión sobre los estereotipos de género en mi blog: no tiene sentido juzgar un género (ni a los lectores del mismo) por la percepción genérica que se tiene de él, sino individualmente y obra por obra (y persona por persona)...

Laura S.B. dijo...

Tema complicado el que planteas. Desde siempre han existido subgéneros que son dados de lado por esa élite literaria, que sin valorar siquiera ciertas obras se permiten el lujo de rebajarlas. Sobre todo sucede con la romántica, como dices, o con la novela juvenil. No creo, por otro lado, que el género épico adulto o la ciencia ficción estén tan marginados, de hecho siempre tuve la impresión de que la Cifi es un género bastante elitista, sobre todo entre los más puristas.
Personalmente lo de poner etiquetas nunca me gustó, yo leo libros sean del género que sean (aunque tenga mis preferencias), y de ellos espero que tengan un mínimo de calidad. Hay novelas buenas y malas independientemente del género que traten. Creo que lo más acetado es valorar a los autores y sus historias en lugar de etiquetarlos o desprestigiarlos sólo por escribir un género en concreto, porque no todos los autores de histórica son genios ni los autores de juvenil mediocres.

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